Claves de Comunicación no Verbal para Valientes



14 claves básicas para comunicar mejor

No le des más vueltas, si todavía no te has visto en cámara de los pies a la cabeza, no sabes cómo comunicas. Si te has visto y no te has observado en profundidad probablemente se te hayan escapado muchos detalles que nos dan la clave de cuáles son las áreas a trabajar, y qué información damos cuando nos alzamos al hablar, cuando nos acunamos o balanceamos, cuando contenemos el movimiento de manos, cuando nos movemos en exceso o cuando resultamos demasiado estáticos. Y es que cuando se trata de salir al escenario, se ve todo de nosotros, es una exposición total y somos los últimos en saber qué es lo que se ve y qué lo que no se ve, pues todos nos ven, solo nosotros no. Como es lógico, somos los únicos en no vernos. Lo que sí vemos es qué hacen los demás y cómo estamos por dentro, nervios, emoción, tensión. ¿Qué es lo que hay que hacer en estos momentos?

Son muchas las técnicas que nos pueden ayudar, pero si realmente queremos ser profesionales de la comunicación, la mayor parte del trabajo se hace en casa en el día a día y comienza por tomar conciencia de cómo comunicamos y cómo nos ven los demás.

El primer punto de partida, por tanto, siempre es saber dónde estamos y desde ahí ser muy conscientes de qué es lo que hacemos muy bien por naturaleza y qué áreas podemos y debemos trabajar más. Fundamental para todo comunicador que de ello se precie es: saber concretar, lograr conectar con los demás y tener una buena conexión con las ideas. Lo cual equivale a un buen desarrollo de las competencias práctica, emocional y racional. Si tenemos esto podremos cambiar de plano según lo que pida cada momento, el objetivo que tenga y la audiencia a la que me dirija. Y por último y ante todo, fundamental, ser nosotros mismos. A la hora de comunicar, vemos a la persona. Si la persona no está, no veremos coherencia ni autenticidad por muy bien que lo haga, y esto es lo que más penaliza.

Y ahora al grano, en una presentación, rueda de prensa, mesa redonda, debate o entrevista, los tips esenciales para mejorar nuestra comunicación:

  1. Para empezar: don´t move! Silencio, postura y presencia. Conecta unos segundos con tu cuerpo. Lo primero que ven las personas es la postura. Silencio y postura crean atención, dan confianza, generan presencia.

  2. ¡Sonríe! Los españoles somos simpáticos por naturaleza. ¿Por qué se nos olvida sonreír al iniciar una presentación? ¡Es lo mismo que al dar la mano al saludar! ¡Dile a tus oyentes que estás encantado de estar con ellos con una amplia sonrisa!

  3. ¡Conecta! Si no hay conexión visual, no hay comunicación. Si te sabes el speech de memoria tus ojos no van a conectar, van a mirar para dentro, como si estuvieran escaneando cada una de las palabras que estás diciendo en la parte posterior de tu cerebro. Se nota y mucho. No llega. Los seres humanos tenemos la necesidad básica primordial de ser vistos. Si no hay conexión visual no hay comunicación. Mira a todos y cada uno de tus oyentes. Ante cámara, mira a cámara. Detrás hay personas.

  4. ¡Suéltate! Esas manos… ¿dónde están? Sabías que las manos son la parte del cuerpo que más espacio ocupa a nivel del neocórtex. Las manos muestran nuestra coherencia, compromiso y marca personal. Acompaña tu discurso con las manos y nunca las escondas.

  5. ¿Con qué ojo miras más? ¿Sabías que las personas tienden a mirar más con un ojo que con otro? ¿Por qué será? Secreto. Solo te diré que los que miran más con el ojo izquierdo gustan más.

  6. Gesticula. Se trata de emocionar recuerda, y todo lo que se mueve, comunica. Comunicar, conmover, emocionar, son lo mismo. Por lo tanto, mueve tus cejas, sonríe, gesticula, cambia el lado con el que miras, ladea tu cabeza. Prueba a hacer todo esto exagerando todo lo que puedas, en casa claro, y comprueba la diferencia. ¿Cómo te sientes? ¿Qué cambios se producen? Luego minimiza. Lo sutil y lo imperceptible gusta y no cansa.

  7. Personaliza. ¡Somos personas y nos gustan las personas! No hables como un robot. El examen no es saber, sino gustar. Y solo puedes gustar si te das. Si conectas y eres auténtico, si eres tú mismo, si nos cuentas un poco de ti. Sin mensajero no hay mensaje. Si la persona no está, el mensaje no llega. Cuanto más te des tal y cómo eres, más llegarás al otro.

  8. ¿Por qué tan serio? ¿Alguna vez te han dicho que serio e hierático es sinónimo de “profesional”? No es verdad. La profesionalidad se ve en las piernas; la capacidad de llegar y emocionar en tronco, manos y rostro. Así que ya sabes, de cintura para abajo, solidez, firmeza. No te muevas en exceso. De cintura para arriba, todo lo que se mueve, llega.

  9. Ante todo sé tu mismo. Nadie te pide que seas otro, pero sí que seas tú mismo.Te lo pide la vida todos los días. Y solo puedes ser tú mismo, en positivo o en negativo. Por eso conocerte te permitirá gestionar tus diferentes versiones. No compitas con lo que crees que se espera de ti o de un comunicador. Si eres de los que no le gustan las cámaras ni las audiencias, que sepas que tienes valores comunicativos que otros más osados no tienen, descubre cuáles son y ponlos en valor.

  10. Coherencia y autenticidad son palabras mayores, pero esenciales a la hora de comunicar. Las personas somos máquinas de detectar incoherencias, normal, no nos gusta que nos mientan. Cuanto más seas tú, más abierto, más transparente, más llegas. El camino más corto entre A y B es la línea recta, ya sabes. Pies rectos, hombros rectos, ve de frente. Observa las personas que aparecen o hablan de lado ¿Cómo son? ¿Qué crees qué les pasa? ¿Qué parte de sí están dando?

  11. Las personas nos gustan o nos disgustan, no en base a quiénes son o a cómo son, sino en base a qué parte de sí están dando. Ahí dejo eso…

  12. Menos es más. ¡Concreta! Si quieres que tu mensaje llegue y tenga fuerza, ve al grano. Si eres de los que les cuesta, bien por que te extiendes, bien porque te dispersas, esto no viene solo con poner conciencia, tienes que trabajarlo todos los días con diferentes técnicas. Eso sí, te cambiará no solo la comunicación, sino la vida entera. Ya lo sabes, comunicamos como somos, como es lógico, no es posible de otra manera.

  13. No a la perfección. Practica tu discurso pero ten la capacidad de improvisar. La naturalidad y la ligereza puntúa más que la perfección. Si eres Don Perfecto, que sepas que eso genera mucha tensión innecesaria a tu alrededor y que debajo de tanto afán de perfeccionismo solo hay inseguridad. Así que de vez en cuando atrévete a arriesgar, puede que descubras recursos en ti que desconocías y que te den nuevos resultados con la mitad de esfuerzo y trabajo. Todos te lo agradecerán.

  14. Ni muy grande ni muy pequeño, todo en su justa medida. Las personas al igual que los animales nos posicionamos ocupando más o menos espacio y mostramos con ello nuestra naturaleza a la hora de gestionar límites. Pon mucha atención a tu postura en mesas redondas y entrevistas, la postura adecuada te permitirá liderar la conversación y colocar tus mensajes.

En resumen: aprender a comunicar es una clave esencial tanto para el desarrollo personal como para el profesional.


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